Un espacio destinado a charlar acerca del cine, saboreando una taza de café (puede que más), sentados en torno a una mesa. Por el simple gusto de hablar por hablar acerca de una pasión compartida por una reducida infinidad, así nomás como son estas cosas.
viernes, 7 de noviembre de 2008
ESA CLASE DE MUSICA QUE SUENA EN TU CABEZA
En mi caso una de las últimas que me atrajo fue la banda sonora de “Muerte entre las flores” (“Miller´s Crossing", Joel Coen, 1990); la que me llevaría a descubrir el nombre que se encontraba tras la música que escuchaba: el señor Carter Burwell.
Al poco que uno continúe informándose acabará por descubrir que dicho compositor se encuentra estrechamente relacionado con la pareja de hermanos, no bien ha venido colaborando con ellos en todas sus películas.
“El Gran Salto” (“The Hudsucker Proxy”, Joel Coen, 2004)
Como temeroso de las alturas me atrajo poderosamente esta escena, amén de que uno puede gozar por medio de la interpretación del señor Newman. Dos placeres en uno.
Además no puede olvidarse que también se incluyeron en algunas escenas las notas del maravilloso adagio del ballet “Spartacus”, compuesto por Aram Kachaturian.
Para terminar quiero regresar de nuevo a “Muerte entre las Flores”. Lo hago incluyendo esa cancioncilla irlandesa que ambienta la escena en la que se demuestra de una forma muy gráfica cómo hasta a la hora de escapar de un atentado en el que tu vida se ve amenazada no hay nada mejor que mantener la calma en todo momento.
Calma, mucha calma.
jueves, 6 de noviembre de 2008
domingo, 2 de noviembre de 2008
CUANDO LLEGUÉ A LAS LÍNEAS DE LA COMPAÑÍA C, EN LA CIMA DE LA COLINA,...
“He estado antes aquí”, dije; había estado, en efecto, primero con Sebastian, más de veinte años atrás, un día claro de junio, con las cunetas rebosantes de lechosas reinas de los prados y el aire cargado de todos los perfumes del verano. Era un día de especial esplendor y, a pesar de que había estado allí tantas veces y con tan distintos estados de ánimo, fue aquella primera visita la que mi corazón evocaba ahora, en la última”.
A buen seguro que cuantos contamos con la oportunidad de disfrutar con el visionado por televisión de la serie en los primeros años de la década de los ochenta recordaremos con facilidad el tema musical con el que daba inicio.
Una cuidadosísima producción de la cadena Granada que adaptaba la novela homónima con una calidad inusitada, más propia de un largometraje cinematográfico. Ya la elección del reparto probaba el sumo cuidado que se había puesto en su elaboración: junto a dos jovencísimos Jeremy Irons y Anthony Andrews figuraban dos vacas sagradas del cine y el teatro británico: sir Laurence Olivier y sir John Gielgud, interpretando a los respectivos padres de ambos protagonistas.
Lord Sebastian Flyte, Charles Ryder y Aloysius
Cuando emitieron la serie por televisión no pensé en la posibilidad de grabarla en vídeo, craso error. A lo sumo sí que conservé el comienzo de uno de los capítulos para conservar el maravilloso tema compuesto por Geoffrey Burgon, en el que las trompeta barroca adquiere todo el protagonismo.
Ahora sólo resta valorar si la reciente adaptación al cine a cargo de Julian Jarrold mantiene la altura. Al menos un "actor" repite participación: el señorial Castle Howard (Yorkshire).
"Retorno a Brideshead" ("Brideshead Revisited", Julian Jarrold, 2008)
lunes, 27 de octubre de 2008
sábado, 25 de octubre de 2008
ESPERANZA

"No tengo ni la más remota idea de qué coño cantaban aquellas dos italianas. Y lo cierto es que no quiero saberlo, las cosas buenas no hace falta entenderlas. Supongo que cantaban sobre algo tan hermoso que no podía expresarse con palabras y que precisamente por eso te hacia palpitar el corazón. Os aseguro que esas voces te elevaban más alto y más lejos de lo que nadie, viviendo en un lugar tan gris, pudiera soñar. Fue como si un hermoso pájaro hubiese entrado en nuestra monótona jaula y hubiese disuelto aquellos muros. Y por unos breves instantes hasta el último hombre de Shawshank se sintió libre. Claro que...al alcaide, aquello no le gusto nada”.[1]
Como pluriempleado que soy me vi obligado a buscar la forma más adecuada para desconectar entre curro y curro, cuestión vital para mantener una adecuada higiene mental, o al menos contenerla dentro de unos parámetros lo más saludables que fuera posible. En mi caso concreto el recurso que empleo es escuchar la música almacenada en el MP-4. Los temas varían y dependen más que nada del grado de desconexión preciso, yendo desde los temas de jazz hasta la música clásica, pasando por los sonidos electrónicos, el rock y el pop.
Durante esta semana pasada, aquejado de esa sensación que le acomete a uno durante los días rojos debí recurrir a la música clásica, y más en concreto a la ópera. Como sólo me considero un pasable aficionado fueron las arias de Puccini las que contribuyeron a variar tanto colorido como estado de ánimo.
Hoy, sábado, día en el que la música visita este blog, en cambio decidí introducir una pequeña variación. De ahí que haya sido Mozart el ... músico invitado.
jueves, 23 de octubre de 2008
APOSTILLAS AL POST ACERCA DE LOS SABLISTAS
"Los Duelistas"
"El Maestro de Esgrima"
miércoles, 22 de octubre de 2008
AQUELLOS SABLISTAS DE ANTAÑO
para más señas, y que responde al nombre de Arthur Rassendyll. Es éste un ex-oficial de la Guardia de Su Graciosa Majestad, licenciado del servicio desde algún tiempo antes tras haber alcanzado el grado de mayor. Sin embargo al contrario que el resto de visitantes su intención última no se haya para nada relacionada con los fastos derivados del ceremonial. Su única pretensión es la de dedicar sus días de estancia en el pequeño estado a dar rienda suelta a una de sus grandes aficiones: la pesca.Mientras se encuentra practicando su afición a la orilla de un río próximo a la capital es sorprendido por una patrulla de la guardia personal del príncipe. Para mayor sorpresa del caballero inglés sus integrantes se muestran perplejos por su presencia allí, solo y pescando tranquilamente. Semejante reacción no es para menos puesto que Arthur resulta ser la viva imagen del futuro soberano.
Así da comienzo la historia narrada por Anthony Hope (1863-1933) en su libro "El Prisionero de Zenda", publicado allá por el año 1894. Una novela que pronto gozaría del favor del público por lo que el autor terminó por escribir cuatro años después una segunda parte, "Rupert de Hentzau".

La industria cinematográfica no fue ajena a la oportunidad de recrear en el celuloide una historia de aventuras como ésta, repleta de complots, amoríos, malvados y traidores, luchas e intriga, por lo que ya en el año 1913 vio la luz una primera versión a la que pronto seguirían dos más, una en 1915 y la otra en 1922. Precisamente fue ésta última versión, todavía muda, la que más éxito cosechó de las tres. No por nada al frente del reparto se encontraba el galán Ramón Novarro, quien tres años después interpretaría a Judá Ben-Hur en la película del mismo título.

Ramón Novarro
Una época ésta en la que hacían furor las películas de aventuras filmadas a mayor gloria de Douglas Fairbanks ("La Marca del Zorro", El Ladrón de Bagdad, Los Tres Mosqueteros, Robin Hood,...).
Sin embargo de todas las realizadas mi preferida sigue siendo la versión del año 1937: Ronald Colman, Madelaine Carroll, Douglas Fairbanks Jr., Raymond Massey, Mary Astor, C. Aubrey Smith, David Niven,... Aunque no negaré que la recreación del villano Rupert de Hentzau a cargo de James Mason también resulta memorable.
Bueno, y si se me permite la debilidad, el episodio-homenaje a cargo de Blake Edwards, un auténtico forofo de esta película, en su filme "La Carrera del Siglo" ("The Great Race", Blake Edwards, 1965).
En primer lugar les ofrezco la versión del año 1937 del duelo final entre Rudolf Rassendyll (Ronald Colman) y Rupert de Hentzau (Douglas Fairbanks Jr.) en "El Prisionero de Zenda" ("The Prisoner of Zenda", John Cromwell, 1937), una producción de David O. Selznick.
En versión original
A continuación la escena del duelo en la versión del año 1952, en la que se enfrentan Stewart Granger y James Mason. "El Prisionero de Zenda" ("The Prisoner of Zenda", Richard Thorpe, 1952). Una producción de la Metro Goldwyn Mayer.
En versión original
Personalmente yo me quedo con la versión del año 1937, ¿y ustedes?
Un último apunte. Fue precisamente la conclusión inesperada de este duelo la que sirvió para terminar mi enconada enemistad con el tratamiento del “malvado" en novelas y películas, un sentimiento madurado durante mi infancia y adolescencia. Sin embargo el tiempo me hizo ver cuán errado estaba. Se explicaba por la intención del autor, Hope, de escribir una segunda parte, “Rupert de Hentzau”.
Ahora bien lo que no se me ha quitado todavía es la afición por el cine de espadachines.
domingo, 19 de octubre de 2008
UNA PEQUEÑA LECCIÓN DE ASTRONOMÍA
George GamowSin embargo además de por su calidad como científico destacaba entre sus colegas merced a la reconocida posesión de un gran sentido del humor, cualidad ésta que queda patente en el estilo presente en la redacción de sus artículos y libros. Algunos de estos últimos, “La Creación del Universo” y “Uno, Dos, Tres… Infinito”, fueron publicados en España hace algo más de una década por RBA, en una colección de bolsillo que se vendía con periodicidad semanal.
En el año 1948 envió un artículo a la Revista de Física (The Physical Review) en el cual desarrollaba una teoría sobre la formación de los elementos químicos como consecuencia de una gran explosión inicial, lo que se viene a conocer como Big Bang.
... y ahora algo completamente diferente.
"El Sentido de la Vida" ("The Meaning of Life", Terry Jones, 1983)
Después de haber visionado varias películas sobre la Segunda Guerra Mundial necesitaba, a modo de mecanismo de compensación, un poco de humor, tal y como ya indiqué en un anterior post.
Monty Phyton´s Fliying Circus
martes, 14 de octubre de 2008
LA YEGUA DE LA NOCHE
