Un espacio destinado a charlar acerca del cine, saboreando una taza de café (puede que más), sentados en torno a una mesa. Por el simple gusto de hablar por hablar acerca de una pasión compartida por una reducida infinidad, así nomás como son estas cosas.

Bienvenidos a mi hogar. Entren libremente. Pasen sin temor. ¡Y dejen en él un poco de la felicidad que traen consigo!

miércoles, 2 de abril de 2008

¿EL LORO AZUL?


-Lo siento monsieur, tendríamos que engrasar a la policía. Esta es tarea para el señor Ferrari.
-¿Ferrari?
-Puede serle muy útil conocer al señor Ferrari, está a punto de conseguir un monopolio en el mercado negro. Lo encontrará allí, en el Blue Parrot.
-Gracias.
Diálogo entre un vendedor callejero y un refugiado.
Casablanca (Casablanca, Michael Curtiz, 1943).


Efectivamente, El Loro Azul no es más que la traducción al español del nombre del café de monsieur Ferrari (interpretado por Sidney Greenstreet, actor al que se reconoce también por su interpretación de Kasper Gutman, el líder de la cuadrilla de facinerosos en El Halcón Maltés), un local a cuya puerta campea junto a un loro un letrero donde destaca ese nombre.


Para los interesados en curiosidades cinéfilas de todo tipo ahí va una información: Roman Polanski también denominó así a un club, The Blue Parrot, en su película parisina Frenético. Aunque la realidad resulta mucho más simple pues tal local no existía fuera de los decorados. De nada sirve buscarlo entre las mojadas calles, caja de cerillas en mano, cual un renovado Harrison Ford. Lo cierto es que el director se basó para ambientarlo en el Baines Douches.