Un espacio destinado a charlar acerca del cine, saboreando una taza de café (puede que más), sentados en torno a una mesa. Por el simple gusto de hablar por hablar acerca de una pasión compartida por una reducida infinidad, así nomás como son estas cosas.

Bienvenidos a mi hogar. Entren libremente. Pasen sin temor. ¡Y dejen en él un poco de la felicidad que traen consigo!

sábado, 9 de enero de 2010

SÁBADO MUSICAL CON RITMO: "MINNIE THE MOOCHER", CAB CALLOWAY

Cab Calloway


"Minnie the Moocher", Cab Calloway


A modo de propina les dejo aquí el enlace al vídeo de su actuación en "Granujas a todo ritmo" ("The Blues Brothers", John Landis, 1980).


SÁBADO MUSICAL: "GURRE LIEDER" DE ARNOLD SCHÖNBERG


Mientras al otro lado del ventanal caen los copos de nieve me dispongo a añadir un artículo más. Por ser hoy sábado, y tras la parada debida al trabajo acumulado durante el comienzo del año, me permito incluir una pequeña variación. Una diferencia mínima, respecto a los otros artículos musicales de los sábados. Nada complicado, tampoco vayan a creer lo contrario. Simplemente les sugiero que mientras escuchan la música contemplen una imagen. Así de sencillo.




"Jennie" ("Portrait of Jennie", William Dieterle, 1948)




"Gurre Lieder", Arnold Schönberg


SUGERENCIA ADICIONAL: pásense por el blog Brevemente y disfruten con el vídeo que postea.


miércoles, 6 de enero de 2010

ARAÑÉ AL REY BALTASAR


Un par de días antes del Día de Reyes, un centro comercial abarrotado de público [un mercado en el que una multitud de vendedores ofertan sus mercancías a los viandantes, comerciantes a los que se unen acróbatas y cuentacuentos]. Una pareja con su hijo de corta edad se acercan al trono de los Reyes Magos para que el pequeño pueda "pedir" sus regalos [el niño corre de atracción en atracción, ora el cuentacuentos, ora los acróbatas]. Cuando se sienta en el regazo del rey Baltasar estira su manita y, sin querer, arrastra con ella un poco del maquillaje necesario para la mayestática representación, dejando al descubierto unas tenues líneas blancas [un hombre vestido con una chílaba blanca se aproxima tambaleándose al grupo para terminar desplomándose ante el padre; como acto reflejo éste trata de cogerlo. Cuando lo hace el rostro del desconocido se desliza entre sus manos dejando impresas en ella unas inquietantes franjas blancas...].

El niño, un tanto preocupado, se gira hacia su padre y le dice: "arañé al rey Baltasar".




La anécdota, real como la vida misma, me la contó un colega hace un par de días y le ocurrió a su ahijado. La historia paralela nos la narró en celuloide Alfred Hitchcock.


Para rodar la escena en la que el Dr. Ben McKenna (James Stewart) descubre cuál es la identidad del desconocido apuñalado (Daniel Gélin, interpretado por Louis Bernard) el equipo técnico barajó varias posibilidades. Como fuera que el intento de mostrar cómo los dedos retiraban el maquillaje del rostro de Louis no quedaba bien en pantalla (y menos en Vistavision, y aquí sería interesante que un experto expusiera su opinión al respecto) debieron acudir a otro procedimiento. Este consistió en embadurnar de blanco las manos de Stewart. De esa forma el gesto impotente del buen doctor sólo consiguió dejar unos trazos blancos sobre el rostro del asesinado.

Decididamente el efecto conseguido resultó ser genial.


"El hombre que sabía demasiado" ("The man who knews too much", Alfred Hitchcock, 1956)




La película se basaba en un argumento original de Charles Bennett y D. B. Wyndham-Lewis, no confundir con la recopilación de relatos de G. K. Chesterton del mismo nombre.

VARIACIÓN SOBRE "EL ASESINO MISTERIOSO" DE LES LUTHIERS




Como parte de la tradición que dedica un día como hoy a la entrega de obsequios y regalos, el señor Pond me ha entregado el siguiente vídeo. Se trata de un montaje a cargo de Dystopiaman en el que pone imágenes a la lectura del sketch "El Asesino Misterioso" de "Les Luthiers". Y no unas imágenes cualesquiera sino procedentes de dos de mis películas favoritas: "Arsénico por compasión" ("Arsenic and old lace", Frank Capra, 1944) y "Ocho sentencias de muerte" ("King hearts and coronets", Robert Hamer, 1949).
Precisamente la última citada ya apareció en alguna conversación de este cafelito.







Para rematar el obsequio aquí les dejo el vídeo con la actuación de estos geniales argentinos. Habla Marcos Mundstock.


"El Asesino Misterioso", Les Luthiers

VOLANDO CON GENE KELLY Y FRED ASTAIRE

Frank Sinatra, Gene Kelly y Fred Astaire


Acompañemos a Gene Kelly y a Fred Astaire en un anuncio para la Western Airlines.





Y, ¿por qué no?, con una melodía alusiva...



"Fly me to the moon", Frank Sinatra

domingo, 3 de enero de 2010

VISIONADOS NAVIDEÑOS 2009: PERMESSO? AVANTI, MR. WILDER!

Advertencia: contiene spoilers.







"Hemos venido a enterrarlo y no a alabarlo".


Wendell Armbruster (Jack Lemmon) dictando a una grabadora el panegírico para su padre.



¿Qué extraordinaria catarata de sucesos se desataría si un ocupadísimo ejecutivo norteamericano, resolutivo como el que más, que se encuentra al mando de una corporación que da empleo a cientos de miles de trabajadores, “felizmente” casado y con dos hijos, se viera en la necesidad de abandonar su hábitat natural para visitar la isla de Ischia, en la costa de Amalfi (Nápoles), con la intención de recoger el cadáver de su padre, recientemente fallecido en un trágico accidente automovilístico?


El divertido arranque de la película ya proporciona una idea de cuál será el tono empleado a lo largo de todo el metraje



Pues éste resulta ser el fundamento argumental que nos propone Billy Wilder en esta comedia, “¿Qué ocurrió entre mi padre y tu madre?” (“Avanti!”, 1972), confeccionada con mimo a partir de un guión escrito a cuatro manos por el propio Wilder junto a I.A.L. Diamond[1]. Claro que el mantener esta visión epidérmica sería equiparable a pelar un kiwi para quedarse sólo con la piel que lo recubre, tras arrojar el resto del fruto a la basura.

Avanti!” resulta ser mucho más que eso. De primeras muestra el contraste entre dos formas de vida, dos concepciones diametralmente opuestas de encarar la existencia. Por una parte la propia de Wendell Armbruster Jr. (Jack Lemmon), imbuida de celeridad y eficiencia, tal y como corresponde a quien pasa por ser, y vuelvo a repetirlo, un agresivo ejecutivo (C.E.O., “chief executive officer”) de una multinacional norteamericana (y, para qué negarlo, su personaje también rezuma un tufillo puritano que le impide dar rienda suelta a sus sentimientos). Por otro lado se nos brinda la visión europea, mucho más calma (y en el aspecto moral mucho más liberal) personificada en ese conjunto de personajes liderados por el director del hotel, Carlucci (Clive Revill): Pamela Piggott (Juliet Mills), los hermanos Trotta, Bruno, el italiano que añora el “american way of life” y que pasa por ser más patriota que los propios estadounidenses, o ese personaje a cuyo cargo se encuentra uno de los “sketches” más brillantes, el señor notario de la localidad. No dejen de prestar mucha atención a la coreografía que desarrolla para cumplir con los trámites burocráticos.



Carlo Carlucci (Clive Revill) y Wendell Armbruster Jr. (Jack Lemmon)



Por supuesto que ambas posiciones se encuentran dibujadas con trazo grueso, no exento de cierta ironía; lo contrario, tratándose de Wilder, resultaría inconcebible. Mas por esta vez esa ironía no es tan negra, el sarcasmo no alcanza ese punto amargo al que nos tiene acostumbrados, prefiriendo otorgarle un rostro más amable de lo habitual.
A lo largo del metraje (ciento cuarenta minutos que para algunos resultan excesivos y que para mí, en cambio, se pasan en un suspiro[2]) no se ahorran ironías acerca del resolutivo carácter estadounidense. Un carácter que se haya representado muy bien por J. J. Blodgett (Edward Andrews), el alto funcionario del Departamento de Estado destacado en París, quien en pocas horas acaba por desatascar la situación, eliminando todos los impedimentos burocráticos con los que Wendell se había tenido que enfrentar durante su estancia. Con talante arrollador irrumpe en escena devolviéndole violentamente al mundo del cual procede, cuando ya había claudicado, cautivado por el amor sentido hacia Pamela Piggott.

Pero el cambio ya se ha operado. El Wendell que a su llegada al Grand Hotel Excelsior exclama con tono desaprobatorio que “no es el Hilton” (a lo cual Carlucci, tomando lo que no deja de ser una crítica como un sincero elogio le da las gracias) termina por concertar un acuerdo por el cual regresará, al igual que su padre, cada verano, del quince de julio al quince de agosto.

Porque a fin de cuentas siempre le quedará Ischia…





¿Qué ocurrió entre mi padre y tu madre?” (“Avanti!”, Billy Wilder, 1972). Interpretada por Jack Lemmon, Juliet Mills, Clive Revill, Edward Andrews, Giancarlo Barra.

NOTA ADICIONAL: Como suele ocurrir la crítica se dividió en dos bandos antagónicos, desde los que la recibieron con los brazos abiertos (“una comedia de primera categoría”, según Variety) y aquellos que se ensañaron sin sombra de piedad ("resulta difícil creer que este agrio chianti proceda de las exquisitas viñas de Billy Wilder e I. A. L Diamond", Cue).
Al tiempo la opinión de Wilder acerca de esta película no resulta ser demasiado laudatoria. En alguna ocasión mencionó el desencanto que hizo presa de él a la hora de dirigir las películas posteriores a “Un, Dos, Tres” (1961), opinión debida fundamentalmente a la lluvia de críticas que llovieron a partir de ese momento sobre el resto de su filmografía. En cuanto a “Avanti!” afirmó: "Y se me ocurre algo respecto a ¿Qué ocurrió entre mi padre y tu madre?: habría sido más atrevido y dramático que el hijo descubriera que su fallecido padre viajaba a Italia, no porque tuviera allí una amante, sino porque era homosexual. Entonces sí que se habría convertido en una película atrevida. Tal y como es la película, es demasiado íntegra, demasiado correcta, demasiado suave. El padre tiene una amante; en estos momentos, eso puede pasarle a cualquiera".



[1] A este respecto resulta interesante mencionar la peculiar relación que Wilder mantenía con sus guionistas, una relación tirante y tiránica que, sin embargo, acababa dando como resultado refulgentes joyas, y alguna que otra crisis de nervios. Para más información a este respecto puede leerse el artículo publicado en la web “Lo que yo te diga”.
[2] Entre los múltiples recortes que guarda en su archivo el señor Pond nos encontramos con uno correspondiente a la revista “Blanco y Negro” del 18 de marzo de 1990. Corresponde a la página dedicada a las críticas de cine realizadas por Julián Marías. Su primer párrafo no puede ser más revelador: “Al cabo de muchos años he vuelto a ver esta película de Billy Wilder, Avanti! Tenía la impresión de que su duración era la normal, aproximadamente hora y media; al mirar el reloj me di cuenta con asombro de que había durado casi dos horas y media. No se puede hacer mejor elogio de una película […].

sábado, 2 de enero de 2010

GENUINA FLEMA BRITÁNICA

El D.B.I. (Departamento de Búsquedas Infructuosas) me acaba de poner los dientes larguísimos. No es para menos, puesto que acaban de proporcionarme una prueba de la tan reconocida flema británica.





George Sanders y John Cleese en "La Mejor Casa de Londres" ("The Best House in London", Philip Saville, 1969)




Mucho mejor que la anécdota del mayordomo y el tigre que Kazuo Ishiguro incluyó en su novela "Lo que queda del día". Ya estoy corriendo a buscar esta película para verla enterita...

SÁBADO MUSICAL: EL "MAGNIFICAT" DE JOHANN SEBASTIAN BACH


Ad maiorem clientelae gaudium.









"Magnificat", BWV 243, de Johann Sebastian Bach.

Incluye: I. Choir: Magnificat. II. Aria (Soprano II): Et exsultavit spiritus meus. III. Aria (Soprano I): Quia respexit humilitatem. IV. Choir: Omnes generationes.



Y como aún estamos en "Navidad" he aquí la versión de Nikolaus Harnoncourt, a modo de presente.






Nota del señor Pond: la imagen que preside el artículo corresponde a Sirio, la estrella más brillante del hemisferio norte. Finalmente, a modo de apostilla, la frase inicial vendría a significar (mi latín está un poco oxidado) algo así como "a mayor alegría de la clientela".

ALFILERAZOS FOTOGÉNICOS (XXVII): TOMANDO UN CAFÉ


Norma Shearer, Louella Parsons y Melvyn Douglas desayunando "en nuestro establecimiento"; Orson Welles declinó la invitación remitida

viernes, 1 de enero de 2010

CONCIERTO DE AÑO NUEVO EN "EL LORO AZUL"


Desde el Salón Dorado de la Musikverein de Viena, en directo para "El Loro Azul".











Y la propina…




Feliz y Próspero Año Nuevo y que se cumplan todos vuestros deseos.