Un espacio destinado a charlar acerca del cine, saboreando una taza de café (puede que más), sentados en torno a una mesa. Por el simple gusto de hablar por hablar acerca de una pasión compartida por una reducida infinidad, así nomás como son estas cosas.

Bienvenidos a mi hogar. Entren libremente. Pasen sin temor. ¡Y dejen en él un poco de la felicidad que traen consigo!

viernes, 18 de junio de 2010

IRANOFF, KOPALSKI Y BULJANOFF



Me temo que disfruto del gran placer de presentarles a los camaradas Iranoff, Kopalski y Buljanoff.



Iranoff (Sig Ruman), Buljanoff (Felix Bressart) y Kopalski (Alexander Granach) en compañía de Leon (Melvyn Douglas), sólo falta Ninotchka




"Ninotchka" (Ernst Lubitsch, 1939)



Cómo no recordar a estos tres entrañables camaradas al ver a Mishkin, Peripetchikoff y Borodenko en "Un, Dos, Tres" ("One, Two, Three", Billy Wilder, 1961)...

"Y si tocáramos nueve veces, camaradas...". Quizás...

viernes, 11 de junio de 2010

UN MÁGICO DUELO ENTRE MAGOS



Inmerso en la lectura de "El insoportable Bassington" de H.R. Munro (aka Saki) he encontrado tiempo (gran hallazgo donde los haya) para combinar su lectura con "Tim Burton" de Marcos Marcos Arza. Enterado el señor Pond de este hecho plural (pues también navega a todo trapo, surcando los papelotes depositados sobre la mesita, "La República de los Piratas" de Colin Woodard) me ha hecho llegar el siguiente vídeo. No por nada el nombre de Corman salta varias veces por entre las líneas escritas por Marcos Arza.





"El Cuervo" ("The Raven", Roger Corman, 1963)





Años hacía que no veía esta escena, desde aquel ciclo dominical dedicado a Roger Corman, que los responsables de TVE nos ofrecieron a los televidentes años ha.
Siempre es un placer recordar y rememorar...

sábado, 15 de mayo de 2010

EL CORAZÓN DELATOR

Antecedentes.


  • El temblor, la zozobra y la agitación que provocaron en mi mente infantil las líneas entintadas en un periódico regional, pertenecientes al texto de "El Gato Negro", y el desasosiego parejo a la visión de aquel dibujo en blanco y negro de la mujer con "Plutón" erizado sobre su cabeza.
  • El placer de adquirir, y leer, la edición en dos volúmenes de Alianza Editorial con los cuentos completos de Edgar Allan Poe traducidos por Julio Cortázar.
  • La emoción de asistir a una representación teatral a cargo de aficionados de "El Corazón Delator", envuelto por la atmósfera creada por la luz que emanaba de las velas, en una de las salas de un bar.
  • El intento de convertir a esta religión a un primo mío mediante el regalo de un librito con tres relatos del bueno de Poe.


Consecuencias.



"¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia".

"El corazón delator", Edgar Allan Poe.


Ayer mismo el señor Pond me ofreció una de las piezas cobradas durante la última de sus expediciones cinegéticas por las selvas de Internet. Se trata de un cortometraje de animación cuyo título es "El Corazón Delator"; un corto dirigido en 1953 por Ted Parmelee para la United Productions of America (UPA) en el que recrean en imágenes el relato homónimo de Edgar Allan Poe.






Una vez leídos los antecedentes comprenderán cuál fue mi emoción cuando descubrí que el narrador era el mismísimo James Mason.


James Mason

Placeres así son muy raros de encontrar a diario.






"El Corazón Delator" ("The Tell-Tale Heart", Ted Parmelee, 1953)





Espero que lo disfruten tanto como yo...

viernes, 7 de mayo de 2010

VEINTE AÑOS DESPUÉS




"Robin y Marian"


Uno se ausenta durante veinte años con intención de luchar en tierras lejanas por una causa justa y al regreso, ¿qué es lo que se encuentra? Su amada se ha hecho monja y ha escalado posiciones hasta llegar al puesto de abadesa de un convento, sus antiguos compañeros de correrías acusan los achaques propios de la edad y su gran enemigo ha envejecido tanto como él mismo. Para colmo, como las desgracias no vienen solas, la muerte del monarca al que siempre sirvió con fidelidad conduce a que por ironías del destino, y debido a razones basadas en órdenes sucesorios, su perverso hermano ha terminado por ocupar el ansiado trono de Inglaterra. Se cumple así aquella terrible posibilidad contra la que había luchado con tanto denuedo años antes. En pocas palabras, que puestas así las cosas hubiera valido mucho más la pena haberse quedado guerreando por los desiertos de Tierra Santa.


A buen seguro que esta no es la sinopsis que uno leería si buscara información acerca de esta película, “Robin y Marian”, mas este es el resumen de su argumento: la constatación de que el tiempo no pasa en balde para nadie, ni siquiera para los que durante su ardorosa juventud tenían a bien comportarse como genuinos héroes.



Audrey Hepburn y Sean Connery


Una deliciosa película en la que se nos muestra la prolongación, veinte años después, de los hechos acontecidos a Robin de los Bosques, Lady Marian, el sheriff de Nottingham y Juan Sin Tierra. Una época crepuscular en la que sus pasadas hazañas ya sólo forman parte del acervo popular, extendidas gracias a la intervención de los juglares, quienes no sólo los ensalzan sino que incluso los magnifican. Sin embargo los protagonistas ya no se sienten capacitados para estar a la altura de la leyenda urdida alrededor de sus figuras, antes gallardas y apuestas. Como humanos que son sólo les resta la posibilidad de redimirse mediante alguna acción final para así salvarse a sí mismos de su triste sino.

Todo en ella nos retrotrae a las historias narradas por otros cineastas: las últimas escenas de “El Hombre que Mató a Liberty Valance”, “Grupo Salvaje”, “El Último Pistolero”,…Al final a Robin sólo le resta retar a duelo a su vengativo enemigo, el sheriff de Nottingham, pues esa es la única posibilidad que le queda para poner el broche adecuado a sus últimos días, antes de la venida del inclemente invierno.




PELÍCULA: "Robin y Marian" ("Robin and Marian", Richard Lester, 1976). Interpretada por Sean Connery, Audrey Hepburn, Robert Shaw, Richard Harris, Nicol Williamson, Denholm Elliott, Kenneth Haigh, Ronnie Barker, Ian Holm, Victoria Abril.




"Robin y Marian" ("Robin and Marian", Richard Lester, 1976)




NOTA ADICIONAL: Richard Lester, el director, tuvo un recuerdo preñado de cariño para Audrey Hepburn cuando el Festival de Cine de San Sebastián, en su edición del año 2007, proyectó la versión restaurada de su película “Help”. El director de cine estadounidense rememoró los temores padecidos por la actriz al volver a ponerse ante las cámaras al cabo de una ausencia que se había prolongado durante ocho largos años: "Estaba obsesionada por saber cómo quedaba en pantalla. Y quedó encantada".
Algo de ese espíritu se haya presente en el tono que domina la película de principio a fin.

jueves, 8 de abril de 2010

LAS VELADAS DE HOLLYWOOD


El señor Pond me ha pasado el siguiente vídeo, realizado por et7waage cuyo título ya lo dice todo: "an evening in Hollywood".


Aquellos tiempos en los que el todo Hollywood (el del mundo del cine) se reunía en restaurantes como Chassen´s o La Scala.



"La quimera del oro" ("The gold rush", Charles Chaplin, 1925)


domingo, 4 de abril de 2010

ME PARECIÓ VER UN LINDO OSITO MANEJANDO UN CICLOMOTOR



Rock Hudson sumergido en la película "Su juego favorito" ("Man's Favorite Sport", Howard Hawks, 1964)


Mi intención primera era, pasado, la de haber titulado este post de una forma bien diferente. Por mi mente pasaron títulos tales como “poniendo las sábanas a orear” o quizás “sabanones lejanos”. Como fuera que el primero me obligaría a variar un tanto extremadamente la temática de este blog, grave error, máxime en estos días del año, y como el segundo haría preciso que buscara, y hallara, un "western" cuya acción transcurriera, cuando menos, en la taiga siberiana, muy pronto ambos terminaron en el cubo de los descartes.


Lo de emplear la palabra almohada, por aquello de explotar las referencias mediante el recurso a otros elementos del menaje hogareño, defendió bravamente su posición, justo antes de caer rendido ante la evidencia de que aún no me interesaba hablar sobre “Confidencias a Medianoche”. Así que, al final, tras un intenso debate conmigo mismo, decidí embocar la calle del medio y aprovechar al actor protagonista de esta última: Rock Hudson.


De acuerdo que Hudson no es Cary Grant. ¡Ea!, hasta admito que Paula Prentiss (preciosa, por cierto, si se me permite la valoración a modo de inciso) tampoco es Katherine Hepburn. Ahora bien, en lo que todos convendremos es que el zorro de Hawks sigue siendo Howard "Luna Nueva" Hawks y que la producción que hoy posteo no deja de ser una recreación de las “screwball comedies” de antaño.

Paula Prentiss



Continúo deambulando por esos ambientes idílicos donde la naturaleza se muestra en su mayor esplendor. Calma, sosiego, oportunidades para disfrutar de la pesca, vecinos (o vecinas) obsequiosos, lugareños con historias que contar (ese pintoresco guía indio, sin ir más lejos),… ¿Acaso se puede pedir más? Pues sí. Precisamente no estar ahí sino lejos, muy lejos, mucho, entre el fragor del tráfico y bajo los efectos de la contaminación, rodeado por transeúntes que van a lo suyo y, por supuesto, gozando con la perspectiva de tener que arrojar el anzuelo sólo sobre una moqueta, mas nunca jamás inmerso en el interior de un río traicionero que para mayor desgracia se nos revela repleto de peces…

Quien asumiría gustoso semejante opinión no es otro que el protagonista de este filme: un visionario del arte de la pesca, un genuino teórico, un sabio, vamos. Un exquisito conocedor de las técnicas más indicadas para cobrar cualquier clase de pez, quien, muy a su pesar, se verá obligado a poner en práctica sus propias lecciones.


Lo que sigue no seré yo el que lo revele (mi juramento "hitchcockiano" me impide introducir "spoilers"). Baste con adelantarles que se trata de una hilarante sucesión de situaciones en las que se ponen de manifiesto la amplia variedad de peligros que acechan a cualquier experto en cuando ha de realizar lo que viene a denominarse "trabajo de campo".


Altamente recomendable para esos días en los que la lluvia golpea el cristal y el ánimo se encuentra abatido. La comicidad está asegurada por lo que a buen seguro que no tardarán en romper a reír, a no ser que carezcan de sentido del humor o bien, lo cual sería mucho más preocupante, que ustedes mismos fueran unos indiscutibles y genuinos expertos en el tema.





Escena de la película, doblada al italiano



PELÍCULA: "Su juego favorito" ("Man's Favorite Sport", Howard Hawks, 1964). Interpretada por Rock Hudson, Paula Prentiss, Maria Perschy, John McGiver, Charlene Holt, Roscoe Karns, Regis Toomey, Norman Alden.