Un espacio destinado a charlar acerca del cine, saboreando una taza de café (puede que más), sentados en torno a una mesa. Por el simple gusto de hablar por hablar acerca de una pasión compartida por una reducida infinidad, así nomás como son estas cosas.

Bienvenidos a mi hogar. Entren libremente. Pasen sin temor. ¡Y dejen en él un poco de la felicidad que traen consigo!

domingo, 21 de noviembre de 2010

SE LE ECHA DE MENOS...

Antonio Gasset Dubois






“...Soy consciente que a la hora de emisión de mi programa solo puede ser visto por un puñado de poli toxicómanos insomnes”. Antonio Gasset Dubois.




Es una remembranza del grupo de insomnes cinetoxicómanos que colaboramos en sacar adelante día a día este cafetín cinéfilo.


sábado, 20 de noviembre de 2010

SÁBADO MUSICAL: "AMERICAN BEAUTY"








"American beauty" (Sam Mendes, 1999)





"Dead already", de la B.S.O. de "American Beauty", compuesta por Thomas Newman




"Lunch with the king"

sábado, 13 de noviembre de 2010

SÁBADO MUSICAL: "I´LL BE SEEING YOU"






Frank Sinatra con Tommy Dorsey y su orquesta




Billie Holiday




Dean Martin







Michael Bublé




A título anecdótico cabe decir que Queen Latifah cantó esta canción en la 81 Ceremonia de Entrega de los Premios Oscar (2009), en el apartado dedicado al recuerdo de los fallecidos durante el año anterior.


viernes, 12 de noviembre de 2010

ALFILERAZOS FOTOGÉNICOS (XLVI): CONVERSACIÓN SOBRE LAS AGUAS





Captain Renault: I've often speculated why you don't return to America. Did you abscond with the church funds? Run off with a senator's wife? I like to think you killed a man. It's the romantic in me.
Rick: It was a combination of all three
Captain Renault: What in heaven's name brought you to Casablanca?
Rick: My health. I came to Casablanca for the waters.
Captain Renault: The waters? What waters? We're in the desert.
Rick: I was misinformed.


El capitán Louis Renault (Claude Rains) y Rick Blaine (Humphrey Bogart). "Casablanca" (Michael Curtiz, 1942).


jueves, 11 de noviembre de 2010

domingo, 7 de noviembre de 2010

IMPETUOSO, ¡HOMÉRICO!




De izquierda a derecha Maureen O´Hara, Victor McLaglen, John Wayne y Barry Fitzgerald
"El hombre tranquilo" (John Ford, 1952)




Durante la “caza de brujas” en una reunión de la liga de directores, presidida por Joseph Leo Mankiewicz, el tema a tratar fue cierto rumor que corría por Hollywood. Según este rumor se acusaba a Mankiewicz de simpatizar con los planteamientos socialistas. El grupo que lideraba Cecil B. De Mille le atacó con extremada dureza. Nadie se atrevió a replicarle. Esto se explica porque los presentes se hallaban obligados a identificarse antes de realizar cualquier intervención en el debate. Además se encontraba presente un taquígrafo, quien no dejaba de anotar cuanto allí se hablaba. Ninguno osaba exponer una opinión contraria a las sospechas que allí se estaban vertiendo, las cuales no gozaban del más mínimo fundamento y cuya finalidad última bien podía ser la de arrebatarle a Mankiewicz el puesto de presidente.
Tras cuatro horas de reunión De Mille decidió culminar su intervención mediante un “gran discurso”. En ese preciso instante de entre los presentes uno elevó su mano para pedir la palabra. Quien había solicitado el turno de réplica se dirigió a la asamblea en los siguientes términos: “Me llamo John Ford. Hago películas del oeste”. A continuación no ahorró elogios para las películas de De Mille. “No creo que haya nadie en esta sala que sepa mejor lo que quiere el público americano que Cecil B. De Mille, y desde luego, él sabe darle lo que quiere”. Para agregar después, con la mirada fija en él: “Pero no me gustas, C.B. Y no me gusta lo que has estado diciendo hoy aquí. Propongo que demos un voto de confianza a Joe y nos larguemos a dormir”.
Por supuesto Joseph Leo Mankiewicz fue ratificado por amplia mayoría. Al terminar la votación, nadie se levantó hasta que el propio Ford lo hizo. Y no fue hasta que atravesó la puerta de salida, cuando todos desfilaron detrás suyo.




Qué puede decirse acerca de "El hombre tranquilo" ("The quiet man", John Ford, 1952), una fábula en la que se retrata el retorno a los orígenes de un boxeador irlandés, donde se nos habla sobre su búsqueda de una posible redención tras haber matado de forma involuntaria a un contrincante sobre el cuadrilátero. En ella Ford nos proporciona una imagen idealizada de Irlanda, la tierra de sus antepasados, para lo cual no duda en rodearse de sus actores favoritos, algunos de entre ellos irlandeses por nacimiento.
Su arranque, mediante el que se nos muestra la llegada de Sean Thornton a la estación feroviaria de Castletown, define por qué derroteros se movían las opiniones de Ford acerca de la forma más correcta para rodar. Uno de sus ayudantes le había propuesto situar la cámara por encima del tejadillo que cubre el andén de la estación para así poder filmar la aproximación del tren mediante un contrapicado, a lo que Ford repuso que nadie iba a mirar cómo se aproximaba un tren subido allá arriba. Al final la cámara, según su criterio, fue emplazada en el propio andén.


Otra anécdota versa sobre los preparativos previos a la escena en la que se enfrentan a puñetazo limpio Sean Thornton y 'Red' Will Danaher. Aquí dio muestras de cierta picaresca, una característica que cabría atribuir a sus genes irlandeses. Deseoso de otorgar el mayor realismo a la pelea decidió preparar una treta.
Primero habló en privado con John Wayne y le comunicó que sentía cierto grado de descontento en lo que a su actuación se refería. Saltaba a la vista que Victor McLaglen lo estaba haciendo sin duda mucho mejor que él, lo cual traía consigo que le estuviera arrebatando el protagonismo. Además le confesó que según se comentaba por el set también se dedicaba a criticarle a sus espaldas. Una vez sembrada la semilla se aproximó a Victor y obró de igual forma, viniendo a decirle lo mismo que antes le había comentado a Wayne.
Una vez llegado el día en el que se iba a filmar esa escena concreta el ambiente en el set podía calificarse de cualquier cosa menos de tranquilo. Desde lejos se notaba que ambos actores se encontraban bastante tensos. No resultó por tanto extraño que en cuanto fue dada la orden para empezar a rodar toda la tensión que acumulaban terminara por desembocar en una de las peleas cinematográficas más gráficas que se hayan filmado. Baste con añadir que el grado de realismo alcanzó tal punto que al término de la lucha McLaglen acabó sufriendo una conmoción y su contrincante, Wayne, terminó con dos costillas rotas.
Naturalmente quien sí se salió con la suya fue el bribón de John Ford. No era para menos pues había acabado obteniendo la recompensa que buscaba.




PELÍCULA: "El Hombre Tranquilo" ("The Quiet Man", John Ford, 1952). Interpretada por John Wayne, Maureen O'Hara, Victor McLaglen y Barry Fitzgerald.


sábado, 6 de noviembre de 2010

SÁBADO MUSICAL: MIKLÓS RÓZSA






La obertura de "Ben-Hur" (William Wyler, 1959)




"Forajidos" ("The killers", Robert Siodmak, 1946)




"El tema de Gabrielle", "La vida privada de Sherlock Holmes" ("The private life of Sherlock Holmes", Billy Wilder, 1970)



martes, 2 de noviembre de 2010