Un espacio destinado a charlar acerca del cine, saboreando una taza de café (puede que más), sentados en torno a una mesa. Por el simple gusto de hablar por hablar acerca de una pasión compartida por una reducida infinidad, así nomás como son estas cosas.

Bienvenidos a mi hogar. Entren libremente. Pasen sin temor. ¡Y dejen en él un poco de la felicidad que traen consigo!

domingo, 31 de enero de 2010

ESTE COCHE SÓLO LLEVA A CUATRO PASAJEROS

Reconozcamos que es cine palomitero pero, ¡qué persecución!


"Transporter" ("The Transporter", Corey Yuen, 2002)

Que no tiene nada que envidiar a la de "Transporter 3" (Olivier Megaton, 2008): Audi A8 contra Mercedes.

Y el hierático de Jason Statham me sorprendió un tanto en "Snatch. Cerdos y diamantes" ("Snatch", Guy Ritchie, 2000).

sábado, 30 de enero de 2010

SÁBADO MUSICAL: MOANIN´



Dos versiones del tema, a escoger...




El trompetista Freddie Hubbard con Art Blakey and The Messengers




Art Blakey and The Messengers, Lee Morgan a la trompeta

jueves, 28 de enero de 2010

PINGARATAS (III): HOPSCOTCH



Yaskov, KGB (Herbert Lom): "Nos han sacado una fotografía".
Kendig, CIA (Walter Mathau): "Ese es Follett. Es un idiota. Probablemente no tenga película en la cámara".


Advertencia: contiene spoilers.


Un agente de la Central Intelligence Agency (CIA), Miles Kendig, al cabo de muchos años durante los que ha venido desempeñando una abnegada labor como espía encubierto se encuentra por completo hastiado de su trabajo. En un arranque de coherencia toma la decisión de abandonar la Compañía. Sin embargo el llevar a buen fin su pretensión no resulta ser una tarea sencilla pues son demasiados los secretos que conoce.
Madura entonces un plan magistral: amenazar a sus superiores con sacar a la luz los trapos sucios de la “Agencia” en un libro que contenga sus memorias. Naturalmente Meyerson, su jefe, un individuo la mar de inepto, no puede permitir que cometa semejante despropósito: lo que Kendig sabe es pura dinamita y debe permanecer oculto.
Con la intención de evitarlo envía tras sus pasos a Joe Cutter, un agente que hasta entonces había sido el protegido de Kendig. Entonces comienza un juego de la rayuela (“hopscotch” en inglés) en el que la única ayuda con la que cuenta el ex-agente es la que le brinda Isobel, un antiguo amor.


Isobel (Glenda Jackson) y Miles Kendig (Walther Mathau)



Sin embargo la caza del hombre se revela más difícil de lo que cabía suponer. Kendig, merced a su astucia, siempre va un paso por delante de sus perseguidores, y hasta se permite el lujo de ir enviando de cuando en cuando un capítulo del libro que está escribiendo (entre otras menciona una de las “posibles” operaciones organizadas para asesinar a Fidel Castro). Con el consiguiente enfado de un cada vez más desesperado Meyerson.
La pretensión de Kendig no sólo es concluir sus memorias sino librarse para siempre de su pasada relación con sus antiguos patronos, a ser posible vivo. Pero no le resultará fácil…


Ocurrente y simpática comedia de espías en la que Walter Matthau da muestra una vez más de su extraordinaria vis cómica. Una de mis escenas preferidas es aquella en la que cruza la frontera suiza entonando “El Barbero de Sevilla”; información que es recibida con sorpresa por sus perseguidores.


PELÍCULA: "Un enredo para dos" ("Hopscotch", Ronald Neame, 1980). Interpretada por Walter Matthau, Glenda Jackson, Herbert Lom, Sam Waterston, Ned Beatty, George Baker, David Matthau, Ivor Roberts.


NOTA ADICIONAL: la banda sonora se encuentra trufada de piezas clásicas compuestas por Mozart, Puccini, Rossini,…

lunes, 25 de enero de 2010

ALFILERAZOS FOTOGÉNICOS (XXX): "EL BAZAR DE LAS SORPRESAS"



Mas antes, para ponernos en situación, viajemos a Budapest al ritmo de la Danza Húngara número 4 de Johannes Brahms (uno de mis compositores favoritos), la interpreta al violín Yehudi Menuhin y le acompaña al piano Antal Dorati.

El bueno de Sacha hubiera preferido la número 5, no por nada acostumbra a escucharla mientras limpia la cafetera a la hora del cierre. Obvio cualquier clase de comentario acerca de la personalísima coreografía con la que acompaña tal labor.






Una vez puestos en situación y, espero, con el ánimo adecuado aquí tienen la imagen.



James Stewart (Alfred Kralik) y Margaret Sullavan (Klara Novak) en "El Bazar de las Sorpresas" ("The Shop Around the Corner", Ernst Lubitsch, 1940)




Klara Novak curioseando por entre los objetos a la venta en la tienda del señor Matuschek, a la vuelta de la esquina de la Andrassy Útca, en la Balta Útca, Budapest



Pero no se queden a la puerta, por favor, Lubitsch se lo permitiría por una vez. Si clican sobre la imagen superior podrán acceder al Maddie Hayes Journal, una oportunidad de disfrutar con imágenes de gran formato de la película. Y mucho más...

Ojalá disfruten tanto como yo mismo cuando el señor Pond me proporcionó el hipervínculo.

A modo de propina un par de versiones de "Otchi Chornya" ("Ojos Negros"):

¿Se imaginan escuchar esta melodía cada vez que comieran un bombón (o más políticamente incorrecto, en cuanta ocasión se dispusieran a fumarse un cigarro puro). No llegaría a ser tan antieconómico como en el caso de Holly Golightly (Audrey Hepburn) al marcar el número de teléfono de Fred Varjak (George Peppard), ese marcador telefónico de Tiffany´s [para los ansiosos: empieza en el minuto 8 y 38 segundos], mas sí que sería igual de desesperante. ¿O no?

domingo, 24 de enero de 2010

EL ESPECTÁCULO PROSIGUE (DEBE PROSEGUIR)...



Después de la última entrada, un tanto triste, deseo mitigar un poco la tristeza que envolvió a este café cinéfilo. Como paliativo hoy pueden cantar y disfrutar con cuatro vídeos sobre el mismo tema.
A mí me funciona.






Los créditos respectivos:
"There is no business like show business" (Walter Lang, 1954): trailer y escena
"There is no business like show business" en el The Muppet Show
"There is no business like show business", la canción

sábado, 23 de enero de 2010

SE APAGA UN LUCERO MÁS DEL FIRMAMENTO: JEAN SIMMONS



Jean Simmons (1929-2010)



Hace ya algunos años cierto político se hizo famoso por enterarse de las cuestiones candentes por medio de la prensa. Salvando todas las distancias imaginables a mí me ha ocurrido algo similar. La actriz Jean Simmons falleció ayer y yo me acabo de enterar gracias al blog de Blas.
Sirva la siguiente escena como tierno homenaje (que amplía pálidamente el de la propia Blas).



"La Reina Virgen" ("Young Bess", George Sidney, 1953)

DJANGO REINHARDT, CENTENARIO EN EL RECUERDO





Django Reinhardt






Emmet Ray (Sean Penn), el hombre que desde siempre había admirado a Django Reinhardt, pero que el día que le conoció en persona simplemente se desmayó.
"Acordes y Desacuerdos" ("Sweet and Lowdown", Woody Allen, 1999)



Sirva esta entrada para homenajear, una vez más, al virtuoso guitarrista.



"J'attendrai Swing", Django Reinhardt, Stéphane Grappelli y el Hot Club of France



"Smoke Rings", Django Reinhardt con el Quinteto del Hot Club of France

SÁBADO MUSICAL: "A LA CAZA DEL OCTUBRE ROJO", BASIL POLEDOURIS



"La Caza del Octubre Rojo" ("The Hunt of the Red October", John McTiernan, 1990)
Música de Basil Poledouris




Lo reconozco, de adolescente me encantó la novela de Tom Clancy, en especial los capítulos de la caza propiamente dicha, ese duelo entre el capitán Mancuso, a bordo de su submarino clase Los Ángeles, el USS Dallas, y Marko Aleksandrovich Ramius, en su submarino clase Typhoon, El Octubre Rojo.




Nota adicional: aunque como película de submarinos prefiero muchísimo más "Das Boot" (Wolfgang Petersen, 1981). Y la música de Klaus Doldinger...



Alarm!!!
"Das Boot" (Wolfgang Petersen, 1981)

jueves, 21 de enero de 2010

MARGARET DUMONT Y EL SENTIDO DEL HUMOR

Margaret Dumont flanqueada por los Hermanos Marx en "Una noche en la ópera" ("A night at the opera", Sam Wood, 1935). Y yo me pregunto... ¿cuál será la parte contratante de la parte contratante?

En cierta ocasión alguien, ignoro quién fue en concreto, definió el sentido del humor por medio de una metáfora. Su posesión se podía comparar con un juego de pelota. Cuando uno la lanza (léase un comentario humorístico) la otra persona la devolvería tras cogerla. Eso significa tener sentido del humor. Lo contrario, su ausencia, supondría que el receptor se quedaría con el esférico.



Decididamente a Margaret Dumont no le gustaba jugar con la pelotita, aunque con un "artillero" de la talla de Groucho algo así no resulta en absoluto extraño.



"Sopa de Ganso" ("Duck Soup", Leo McCarey, 1933)

martes, 19 de enero de 2010

LA PERSECUCIÓN DE "DIAMANTES PARA LA ETERNIDAD"



El pasado día hablaba con el señor Pond acerca del tiempo que ha pasado desde la última vez que posteamos una persecución automovilística en este cafetín cinéfilo. Así que dicho y hecho. A continuación pueden disfrutar de la persecución incluida en la película "Diamantes para la eternidad" ("Diamonds are forever", Guy Hamilton, 1971).


A título anecdótico simplemente añadir que fue la primera persecución a gran escala en una película de la saga Bond. No menos de cincuenta vehículos terminaron por completo destrozados cuando finalizaron el rodaje de esta escena. ¿El paraíso de los seguidores de Bond o el infierno de agencias de seguros y productores? Habría que preguntar a Dante.


¡Ah! And Sean Connery is James Bond, of course.


Ya se sabe que "un diamante es para siempre".


Nota adicional: el vehículo que conduce James Bond es un Ford Mustang Mach 1 de 1971. El encargado de pilotarlo no era otro que Bill Hickman, el mismo que dobló a Steve McQueen en "Bullit" (Peter Yates, 1968).