Un espacio destinado a charlar acerca del cine, saboreando una taza de café (puede que más), sentados en torno a una mesa. Por el simple gusto de hablar por hablar acerca de una pasión compartida por una reducida infinidad, así nomás como son estas cosas.

Bienvenidos a mi hogar. Entren libremente. Pasen sin temor. ¡Y dejen en él un poco de la felicidad que traen consigo!

sábado 25 de febrero de 2012

SÁBADO MUSICAL: VADIM KOZIN





Mi agradecimiento al D.B.I. por localizar este tango tan peculiar: "Tichij dien ugasal", cantado por Vadim Kozin (1903-1994).



Nota: según el traductor de Google la traducción sería algo así como "un día tranquilo".

domingo 19 de febrero de 2012

sábado 18 de febrero de 2012

sábado 11 de febrero de 2012

SÁBADO MUSICAL: JULIE ANDREWS



No, nada de notas musicales ni la palabra más larga...




"Le Jazz Hot", Julie Andrews en "¿Víctor o Victoria?" ("Victor Victoria", Blake Edwards, 1982)



miércoles 8 de febrero de 2012

A LA SALUD DE EL SEÑOR POND, NUEVAMENTE



El año pasado, en esta misma fecha, acudimos a la fiesta que celebraba en su apartamiento Holy Golightly. En aquella ocasión nuestro deseo de festejos fue rápidamente satisfecho, puesto que bastó con hacer sonar el timbre para ser aceptados de inmediato, sin ulteriores preguntas.


Un año después, más viejos, con las mismas ganas de festejos y más... ¿diablillos?... hemos optado por dar un paso más. Así se explica el que no encontráramos una oportunidad mejor que acudir a la recepción del Gobernador.


Claro que, a falta de las oportunas invitaciones debimos urdir una estratagema, recurriendo a la suplantación de unas identidades que nos abrieran las puertas de un salón conocido y reconocido como poseedor de un selecto ambiente.


Si es que cuando se trata de "organizarnos" celebraciones cualquier método que conduzca al fin deseado resulta admisible.




"El temible burlón" ("The crimson pirate", Robert Siodmak, 1952)



Porque a la hora de agasajar al señor Pond cualquier desembolso que nos ahorremos siempre resulta bienvenido, irónicamente hablando, por supuesto.




lunes 6 de febrero de 2012

PUBLICIDAD POR EMPLAZAMIENTO



A la hora de poner en práctica los "procesos para crear, comunicar y entregar valor a los clientes, y para manejar las relaciones con estos últimos, de manera que beneficien a toda la organización...", o marketing (según la definición de la A.M.A., Asociación Americana de Marketing), uno de los procedimientos aplicados es el conocido como "publicidad por emplazamiento" ("product placement"). O lo que es lo mismo, la inclusión de productos de ciertas marcas en un determinado programa, serie de televisión o película.

En España cobró fuerza con las series de televisión tipo "Médico de familia" y similares. Cómo olvidar aquellos desayunos pantagruélicos, a la americana, en un país en el que lo de tomarse el café en casa es en muchos casos lo máximo que nos permitimos, cuando no nos ocupamos de "carbonizar" lengua y amígdalas en el local abierto al lado del puesto de trabajo, lugar al que acudimos, como buenos previsores, con el tiempo justo para hojear la portada del periódico, revolver el azúcar y beber el café de un trago al tiempo que masticamos alguna galleta de obsequio o, quizás, algún producto de bollería industrial.

Porque lo del desayuno, y me desvío un poco del hilo de mi entrada, por estos pagos dista mucho de asemejarse a los propios de las "sitcoms" estadounidenses, y, aún más, al propio de aquellas series a todo lujo de los ochenta. (Así, en confianza, hace tiempo que le estoy lanzando la indirecta a Sacha para que me lo sirva como Stevens: en bandeja de plata y con el periódico recién planchado para que no suelte tinta; sin embargo parece ser que el cine de James Ivory no le dice nada porque maldito el caso que me hace a este respecto).

Los párrafos anteriores, que bien podrían saltárselos, sirven para introducir el vídeo que el D.B.I. halló durante sus búsquedas por la red: un vídeo realizado por Oliver Noble en el que se nos muestra que la práctica de introducir publicidad en las películas no es algo nuevo...

Sin más les dejo con el vídeo.







sábado 4 de febrero de 2012

SÁBADO MUSICAL: "IT WAS A VERY GOOD YEAR"



Esta mañana el señor Pond se he levantado un poco "asín"... y Sacha, barista y terapeuta, le ha obsequiado con esta canción.





"It was a very good year", Frank Sinatra



jueves 2 de febrero de 2012

ALFILERAZOS FOTOGÉNICOS (LXI): KATHARINE HEPBURN COMO CLEOPATRA




Katharine Hepburn
como Cleopatra en "Antonio y Cleopatra" (American Shakespeare Festival, Stratford, Connecticut, 1960)

martes 31 de enero de 2012

LA FILOSOFÍA QUE IMPREGNA ESTE LOCAL CINÉFILO



Mi agradecimiento a Jaime Bosco por la gentileza de brindarme su relato.

Antes de empezar pongamos un poquito de música.



A modo de tierno inciso

Con no poco afecto más sin afectación y desde luego jugueteando con los términos que es uno de los mejores pasatiempos que existen en este mundo. Algo de lo que aquél a quien le está dedicado no sabe poco que digamos.

Porque no nos hundan, Gerardo.

“Arrancar algo de eternidad a lo desesperadamente efímero constituye el mágico truco de la humana existencia”.

Tennessee Williams

El último cliente se ha marchado y desde entonces han transcurrido sus buenos quince minutos. En el Gino´s quedamos Norberto y yo, que como es lo habitual pasaré la madrugada ovillado en un rincón, como gato que soy. Solo restan por realizar algunas de las últimas labores propias del final de la jornada. El cañero se encuentra limpio, reluciente. Con su forma de jota casi recuerda a un brillante saxofón,... No, no puedo resistirme a introducir una anécdota ahora que lo menciono.

En cierta ocasión entró en el local un desconocido muy apuesto y aún mejor vestido. Sin duda un hombre de negocios que se había dejado caer por allí debido a una de esas casualidades que se dan con abundancia, aunque las más de ellas se nos pasen desapercibidas. El caso es que se pidió un café al tiempo que depositaba abrigo de buen corte y maletín de cuero sobre un taburete. No había empezado a revolverlo cuando ya su atención había paseado por cuanto le rodeaba, cuadro de don Damián incluido, no dejando de prestar atención a la decoración, sin que se le escapara a la perspicacia de la que sin duda no carecía la clientela que en aquel momento le prestaba compañía. Tras un sorbo al cremoso brebaje se dirigió a don Celso, quien por aquellos días aún se ocupaba de la llevanza del establecimiento mano a mano y codo con codo con Norberto.

-Y, dígame, éste local, ¿lleva abierto desde hace mucho?

Don Celso arqueó las cejas mas no le contestó de inmediato. Antes se permitió echarle de nuevo a su interlocutor un disimulado vistazo para acto seguido sonreír un poco y terminar por entrecerrar un tanto su ojo derecho, como si de esa forma pretendiera afinar la puntería antes de ofrecerle su respuesta. Una vez practicado ese ceremonial, que desde luego no notó el cliente puesto que la discreción había presidido en todo momento su desarrollo, le soltó lo siguiente:

-Observe usted ese cañero, caballero.

No bien había pronunciado esas palabras ya estaba girando su cabeza hacia el objeto cuya presencia quería destacar, como si pretendiera con su movimiento portar consigo la atención del que le había preguntado. Lo consiguió pues el recién llegado desplazó sus ojos hacia el cañero, un tanto confuso porque de ningún modo encontraba correlación alguna entre el instrumento así indicado y su pregunta.

-Ese cañero, señor mío -don Celso bajó un poquito la voz, como si lo que viniera a continuación fuera una importantísima confidencia-, a este servidor le fue dado ver cómo lo soplaba una noche de borrachera el mismísimo Charlie Parker. Cuál sería su grado de ebriedad que en su confusión lo tomó por un saxofón y juntando acto con pensamiento, tras arrimar sus labios a la espita, se puso a pegarle semejantes sopletones que, rendido a la evidencia, del barril emergieron los sones de "Just Friends". Imagínese lo vetusto que será este local, imagíneselo.

El cliente, chasqueado, dibujó con los labios apretados una sonrisa de compromiso, bebióse el resto del café de un solo sorbo, incinerando en el proceso amígdalas, esófago y orgullo herido y se fue con viento fresco, eso sí, no sin antes reparar en recoger su abrigo de loden y el maletín. El taimado de Don Celso sabía cuándo se precisaba dejar a un lado la diplomacia y recurrir a la más fina ironía.

Vuelvo a Norberto quien al caracoleante sonido de las neveras y rodeado por el arrullo de la máquina de fabricar hielo, limpia con esmero la barra, una vez listo el vacío y con la cafetera fregada. Deja el suelo con la cohorte de colillas y servilletas que lo adornan para la limpiadora. Es un creyente practicante en la labor de equipo y en la producción en cadena, además comulga con la idea de repartir un trabajo que precisamente no abunda entre la mayor cantidad de gente posible.

Mas antes de que apagara definitivamente las luces y conectara la alarma (cargar y amartillar, o sea, pulsar la combinación y girar la ruedecita) aún practica con cara de satisfacción un alto junto a la barra. Se echa las manos a la espalda para frotarse los dolores y sus labios dibujan la más sincera expresión de satisfacción.

...Y cuando Norberto contempló la pequeñez de sus dominios sonrió de veras porque no había más territorios que quisiera conquistar.


"A modo de tierno inciso", Jaime Bosco.




domingo 29 de enero de 2012

A LA CARRERA...



En este cafetín cinéfilo, desde Sacha hasta uno mismo, pasando por el señor Pond, disfrutamos como enanos con "La carrera del siglo" ("The great race", Blake Edwards, 1965). Cómo olvidar, por ejemplo, la memorable pelea en el saloon y ese "dejadme sitio para luchar" que no habremos empleado en pocas ocasiones para abrirnos camino en los locales de copas (digooo, en las cafeterías).




Así que cuando el señor Pond nos hizo entrega de este reportaje, dividido en dos partes, en el que se nos muestra la tramoya, no dudamos en incluirlo aquí. Para suerte de quienes no dominamos el inglés se encuentra subtitulado. Por fortuna.





sábado 28 de enero de 2012

SÁBADO MUSICAL: ASTOR PIAZZOLLA





"Adiós Nonino" (Astor Piazzolla, 1959), interpretado por Astor Piazzolla y su Quinteto Tango Nuevo



miércoles 25 de enero de 2012

SIN PALABRAS



Inmerso en la búsqueda de películas mudas ("silent movies") por los buscadores, me encontré con un vídeo que llevaba por título "Marcel Marceau and others in silent movie". Un vídeo con subtítulos en húngaro (los caminos de Internet no serán inescrutables mas sí que son inesperados) que contenía algunas escenas de aquella película de Mel Brooks del año 1976 que en España se tituló "La última locura de Mel Brooks". Dado que su título original es "Silent movie" cabe pensar que la elección de su título en España obedeció a una humorada a cargo del responsable de dicha función, o bien que fue la forma que encontró para dejar constancia de cuál era su opinión personal acerca del film.



De inmediato recordé la primera y única vez que la vi, emitida por la televisión, muy posiblemente por el primer canal (después de todo en aquella época solo existían dos para elegir).


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Trailer de la película "
La última locura de Mel Brooks" ("Silent movie", Mel Brooks, 1976)



Un director de cine, ante el peligro de que el pequeño estudio para el que trabaja sea absorbido por un gigantesco emporio decide poner en marcha el único proyecto que podría salvar la apurada situación: producir una película muda… ¡en plena década de los setenta!

La película nos muestra las mil y una tretas que el director (interpretado por Mel Brooks) pone en práctica junto con otros dos compañeros (interpretados por Dom DeLuise y Marty Feldman) para llevar a buen término su descabellado plan. Poco a poco, entre gags y más gags que nos trasladan a las producciones clásicas de la Keystone, irá captando poco a poco la atención, primero, y el interés, después, de un puñado de estrellas de Hollywood. Vemos desfilar, bajo su "verdadera" identidad, en lo que podría calificarse como la quintaesencia del cameo autoparódico, a Paul Newman, Liza Minnelli, Burt Reynolds, Anne Bancroft, James Caan,…

Y cómo olvidarse de la escena a cargo del genial mimo francés Marcel Marceau, el único de los personajes que, paradójicamente, posee una línea de diálogo...


Ahora que "The artist" (Michel Hazavicius, 2011), cosecha premio tras premio, muy merecidamente, no está de más recordar a un director que, a pesar de haber filmado auténticas joyitas, el transcurso de los años parece haber relegado al fondo del vagón, "donde habita el olvido".


Solo una última duda: cuando se estrenó, ¿también algunas personas se fueron del cine, espantadas al constatar, sorpresivamente, que se trataba de una película muda...? Me gustaría pensar que también en esto fue pionero, debe ser cosa de mi lado sentimental.