Un espacio destinado a charlar acerca del cine, saboreando una taza de café (puede que más), sentados en torno a una mesa. Por el simple gusto de hablar por hablar acerca de una pasión compartida por una reducida infinidad, así nomás como son estas cosas.

Bienvenidos a mi hogar. Entren libremente. Pasen sin temor. ¡Y dejen en él un poco de la felicidad que traen consigo!
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sábado, 14 de abril de 2012

SÁBADO MUSICAL EN "EL LORO AZUL": "EL JOVENCITO FRANKENSTEIN"





De la B.S.O. de "El jovencito Frankenstein" ("The young Frankenstein", Mel Brooks, 1974), compuesta por John Morris



miércoles, 7 de enero de 2009

GIVE MY CREATION!... LIFE! - VISIONADOS NAVIDEÑOS (II)





El doctor Frederick (no Frodorick) Fronkonstin vive de sus investigaciones, de espaldas al estigma caído sobre su familia como consecuencia de las terribles investigaciones llevadas a cabo años atrás por su abuelo, Victor Frankenstein.
Lo que menos se imagina él, ya convertido en un prestigioso neurólogo, es que a no mucho tardar la casualidad querrá que deba hacerse cargo de su legado, de acuerdo a la última voluntad y testamento de su fallecido ascendiente.






El pasado día de Navidad procedí a desenvolver el DVD de "El Jovencito Frankenstein" que por fin había encontrado, no sin antes rastrear minuciosamente las estanterías de la sección de películas del E.C.I. Una vez cumplido el trámite me dispuse a visionarlo en el salón rodeado por la familia, como antaño.


Lo que siguió fue algo más de hora y media de buen cine, repleto de gags memorables, que no por conocidos resultan menos graciosos. Un placer incrementado cuando a su término lo completé con los extras incluidos en el DVD, entre ellos un reportaje sobre cómo se hizo la película y un surtido de descartes que redondeaban más si cabe su disfrute.






Entre los múltiples comentarios a cargo de cuantos participaron en su producción me gustó especialmente uno realizado por Gene Wilder, el autor del guión original, cuyo texto sería retocado y modificado mediante la colaboración de Mel Brooks.
Lo que decía Wilder venía a ser, más o menos, que el mejor consejo que le había dado Brooks a la hora de revisar el borrador original era utilizar una maza. Sólo era preciso golpear con fuerza los pilares sobre los que se sostenía la acción. Si estos resistían eso significaba que eran firmes, y por tanto podían mantenerse. Ahora bien, si temblaban bajo el embate de los golpes eso sólo significaba que había que buscar otra cosa.
En verdad puede decirse que ambos se aplicaron a conciencia en el uso de la maza.


Simplemente a modo de comparación (o de diablura) dejo a continuación tres escenas correspondientes a sendas versiones cinematográficas del mito de Frankenstein.

  • La primera corresponde a la versión canónica, la de James Whale.



"Frankenstein" (James Whale, 1931)


  • La segunda correspondiente a la de Mel Brooks, un claro homenaje a la anterior.


  • ... y la tercera, a cargo de Kenneth Branagh.


"Frankenstein de Mary Shelley" ("Mary Shelley's Frankenstein", Kenneth Branagh, 1994)



Nota adicional: en la Butaca.net pueden encontrar un enlace a un caricaturista que toma como inspiración escenas de míticas películas de terror. El paseo merece la pena.



“El Jovencito Frankenstein" ("Young Frankenstein", Mel Brooks, 1974). Guión de Gene Wilder y Mel Brooks basado en la novela de Mary Shelley. Fotografía de Gerald Hirschfeld. Música de John Morris.
Interpretada por Gene Wilder, Peter Boyle, Marty Feldman, Cloris Leachman, Teri Garr, Madeline Kahn, Gene Hackman, Richard Haydn, Kenneth Mars, Liam Dunn.



miércoles, 17 de septiembre de 2008

ESCOGÍ UN MAL MOMENTO PARA NO DEJAR DE VER LA TELEVISIÓN

Por diversas razones que ahora mismo no vienen al caso en el piso que comparto no disponemos de televisión. El hueco del mueble donde debería ubicarse ese electrodoméstico se encuentra en cambio ocupado por un elemento mucho más simple, la blanca pared, sin que por el momento ninguno de los inquilinos hayamos pensado en rellenarlo. Porque, ¿para qué íbamos a hacer tal cosa si disponemos de un proyector de vídeo que mediante un simple cable puede conectarse al ordenador portátil? La consecuencia inmediata de lo que podría parecer mera desidia es que así disponemos de una fantástica pantalla sobre la que proyectar nuestra cada vez más nutrida colección de DVDs (un ritmo de crecimiento que mucho me temo sea inversamente proporcional a los fondos disponibles para mantenerlo).

Sin embargo a la hora de la comida, un refrigerio rápido que debe solventarse mediante el menú del día (cuestiones del apretado horario laboral de un pluriempleado), de vez en cuando me dejo atraer por la cantinela procedente del televisor que preside el establecimiento. Fue así como me di de bruces con el spot en el que una compañía de telefonía móvil emplea una escena de "El Jovencito Frankenstein" ("Young Frankenstein", Mel Brooks, 1974), en la que el Dr. Frankenstein y su criatura interpretan el clásico "Puttin´ on the Ritz".
Ahí dieron comienzo los problemas.
Al punto vinieron a mi cabeza unas danzantes imágenes en blanco y negro, al tiempo que una característica musiquilla de violín resonaba en mis oídos. Ahí estaba, el recuerdo había regresado.



Esa melodía característica


Porque cómo podría haberme olvidado de aquellos momentos hilarantes que me procuraron Gene Wilder (el Dr. Frankenstein), Martin Boyle (caracterizado como aquel monstruo tierno y encantador, con permiso de Boris Karloff), Marty Feldman (el inigualable Igor, con su mirada saltarina), o Cloris Leachman y Teri Garr en sus papeles de pareja del monstruo y del doctor, respectivamente; y todos ellos bajo la batuta del prolífico Mel Brooks.
Tras una experiencia así uno hasta llega a perdonarle a este hombre el que no hubiera respetado la memoria de Lubitsch.

A la salida del local sentí que era un poco más pobre, no por el desembolso de dinero como pago del menú sino porque era consciente de algo mucho más importante: debería ahorrar para comprarme ese DVD como forma de poder gozar de la película en el humilde cine-salón.



"El Jovencito Frankenstein" ("Young Frankenstein", Mel Brooks, 1974)